miércoles, 18 de noviembre de 2009

Me duele la garganta. Duele al tragar como si se rasgase sobre sí, se tocara. Porque al raspar, rastrilla todas las cenizas que se han aglutinado. Raspa, desgarrando las rastros nimios, detallísticos irreponibles.
Corrompe al ras.
Corroe¡Ah!
Cadenas disonantes gritonas irrevocables. Ah. Ah. Ah.
El rojo irritado grita y regrita.
Ah, color sangre. Vehemencia por haber chocado.
Castigo contra sí. Disolución en infinitos ojos atolondrados. Es
la desesperación de que lo rojo apuñale los muros de lo contenido. Qué. Dónde.
Me duele la garganta.

2 comentarios:

  1. oh, simplemente me gustan las clásicas, pero viviendo en salamanca, no descarto hacer la carrera algún día...

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  2. Estudias clásicas? Qué envidia! Si tienes pensado estudiar en la facultad de Salamanca, es una gran decisión, porque hay muy buenos profesores (la gran generación de filólogos clásicos españoles de post-guerra se formó en torno al rector Antonio Tovar; el llorado Lisardo Rubio también fue profesor, López Eyre, etc). Pero no sólo te encontrarás filólogos: el "laureado poeta" Juan Antonio González Iglesias es profesor titular de latín aquí...

    Si no te molesta, te agrego a mi feevy para poder leerte con asiduidad.


    Saludos.

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