miércoles, 18 de noviembre de 2009

Me duele la garganta. Duele al tragar como si se rasgase sobre sí, se tocara. Porque al raspar, rastrilla todas las cenizas que se han aglutinado. Raspa, desgarrando las rastros nimios, detallísticos irreponibles.
Corrompe al ras.
Corroe¡Ah!
Cadenas disonantes gritonas irrevocables. Ah. Ah. Ah.
El rojo irritado grita y regrita.
Ah, color sangre. Vehemencia por haber chocado.
Castigo contra sí. Disolución en infinitos ojos atolondrados. Es
la desesperación de que lo rojo apuñale los muros de lo contenido. Qué. Dónde.
Me duele la garganta.